jueves, 4 de abril de 2013

A LOS PUEBLOS ENGAÑADOS


Este segundo discurso, emitido por Emiliano Zapata al pueblo mexicano, lo manifiesta con el objetivo de que la gente despierte y vea lo que realmente está sucediendo. A grandes rasgos, les da a conocer cómo hombres importantes, inmersos en el carrancismo, abandonan este lugar dándose cuenta de lo brutal que era y pasan a las manos sinceras de la Revolución, donde Zapata expone que los recibirá con los brazos abiertos.

Para este análisis, la estrategia predominante que utiliza el autor, es aludir todo el contexto en el que se encuentra el contrincante; sus faltas, sus injusticias, sus ideas, etc. que por obvias razones el autor suele expresarse de forma negativa hacia él.

“Cuando el tirano ofrece garantías, abriga únicamente la intención de allegarse prosélitos, sirviéndole este ardid para embaucar ignorantes que mañana, al derrumbarse su mentado gobierno, le servirán de barrera para huir cómodamente al extranjero, a disfrutar los dineros robados al pueblo mexicano abandonando esa carne de cañón, a si propia suerte.” Con el sujeto de la primera oración, “tirano” con valoración negativa, construye una imagen no tan buena del enemigo. Enseguida observamos como el sustantivo, “prosélitos” que significa ganado por alguna causa, juzga la intención que tiene el emisor. Zapata en esta pequeña parte, afirma que estos mentirosos, algún día, se les derrumbara todo, y lo que ganaron lo gastarán en el extranjero.  Claramente dice cómo los de los grandes dineros roban al pueblo y lo gastan todo, utilizando el verbo “disfrutar”.  Zapata hace que la gente que lo escucha en ese momento, le otorgue un grado de importancia a esa acción (disfrutar), pues este disfrute es gracias al dinero “robado” al pueblo mexicano. Bien vista está la carga negativa que le da el autor a este grupo de hombres con estas palabras

“Los Generales Francisco Coss, Luis y Eulalio Gutiérrez, Eugenio López y José María Guerra en Coahuila y Tamaulipas; (…) y otros muchos jefes en distintos puntos del país han desconocido a Carranza convencidos de la perfidia que es su norma, y de las traiciones que ha consumado; todos ellos se han adherido a la causa, trayendo (a la Revolución mexicana) un contingente de más de veintiocho mil hombres.” Con el adjetivo “perfidia”, Zapata crea una imagen negativa de su enemigo (Carranza), explicando cómo estos jefes militares ahora sí se dan cuenta de lo maquiavélico que era este personaje. El contexto que se vivía, era que estos hombres adictos al bando carrancista, se habían revelado; ya no soportaban más estas injusticias y desigualdades además de que no cumplían sus compromisos. También podemos observar  la palabra “traiciones” como sujeto en esta oración, pues proporciona valoración negativa de lo que fue el carrancismo, de sus incumplimientos y de todo lo que trajo consigo, de manera que le crea una imagen negativa a Venustiano Carranza.

“Sólo ha sido un vociferador vulgar al prometer al pueblo libertades y la reconquista de sus derechos De la misma manera, aquí está hablando de Venustiano Carranza, y Zapata vuelve a crear una imagen negativa con el adjetivo “vulgar”, ya que aparte de que los maltrataba y les robaba, aparte repito, se dedicaba a burlarse del pueblo, ofreciéndoles en un momento derechos y bienestar para todos, y posteriormente humillarlos por medio de los latifundistas o terratenientes que sólo eran los esclavistas en esos tiempos.  

Conciudadanos: todavía es tiempo de que os alejéis del profundo abismo, todavía es tiempo de que volváis al buen camino y dejéis a vuestros hijos la herencia más preciosa que es la libertad, sus derechos inalienables y su bienestar; podéis aún legarles un nombre honrado que por ellos sea recordado con orgullo, con sólo ser adictos a la revolución, y no a la tiranía personificada de Carranza.” En este fragmento se encuentra una anáfora, esto es repetir una palabra o frase al principio de un verso o enunciado, y enfatiza en que existe la esperanza de salir de este camino tan perverso que lo dirige Venustiano; y lo identificamos con la metáfora “profundo abismo”, que hace suavizar lo malo que realmente fue esa época. También el adjetivo “tiranía” describe a este sujeto con una connotación negativa. Y con esto vemos pues, como alude Zapata a los errores, injusticias y fallas de su enemigo, creándole una imagen negativa al emitirlo a su pueblo receptor.

“Ofrece hoy garantías, para el día siguiente pisotearlas todas por medio de sus hordas de ladrones y asesinos, que no tienen otra manera de vivir, no respetan ni la ropa desgarrada que porte el más desheredado de la fortuna”   Utiliza en este momento la alusión; esta se maneja cuando se quiere referir a algo sin mencionarlo explícitamente. Con las palabras “ladrones” y “asesinos”, alude a los esclavistas latifundistas (los ricos), quienes eran injustos ante el pueblo mexicano, unos miserables y sinvergüenzas. Con esto, Emiliano le otorga una imagen negativa al enemigo, en este caso son los hacendados, que es gracias al mal gobierno de aquella época.

Contemplando lo dicho se puede ver cuál era el contexto que vivía el país en aquellas épocas de la Revolución, cuál era el enojo y las injusticias que sufría el pueblo. La intención que tenía el autor creo yo, no eran intereses propios, era sacar a la vergüenza pública lo que fue el mal gobierno, todos estos errores e incumplimientos a la nación; porque realmente el pueblo estaba cansado de vivir en esta situación tan atroz. La carga negativa que le asigna Don Emiliano Zapata a este señor es por todo esto, porque un gobierno así no debería  estar en el poder, un gobierno especial en la fuerza, es una organización de la violencia para la represión de una clase cualquiera, y entonces lo que se tiene que hacer es destruir a esta clase dominante. No puede haber leyes fundadas por la fuerza, sino por la razón.  

Karina Flores Pliego

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