Anenecuilco Morelos, fue pueblo
natal de Emiliano Zapata, campesino de estas tierras. Quedó huérfano a los 16
años y sin mucha instrucción escolar,
luchó por mantener su independencia e identidad ya que con anterioridad, en la
época de la conquista les habían quitado las tierras a los campesinos y habían
pasado a las manos de los hacendados. Para poder sobrevivir, los campesinos
tenían que trabajar esas tierras ajenas a cambio de un poco de comida, vestido
y techo para sus familias.
Para 1909, fue nombrado presidente del Comité de Defensa en
aquel pueblo y estando al frente de un pequeño grupo armado, ocupó las tierras
del Hospital del pueblo y las distribuyó entre los campesinos. Posteriormente
Zapata se convirtió en el Revolucionario del Sur (principalmente Morelos) y la
gente lo siguió por odio inmenso a los españoles.
En 1911, Zapata elabora el Plan de Ayala. Este es la esencia
de la Revolución Mexicana. En él se desconoció a Francisco I. Madero, actual
presidente de la República en esa época. Zapata solicitó a Madero que estuviera
a favor de los pobres, las clases medias, los campesinos y los obreros, pero
Madero no atendió esta petición. Dos años después, Victoriano Huerta manda
matar a Madero. Huerta, convertido en Presidente, ofreció a Zapata unirse a él.
Zapata rechazando la oferta, apoyó a los constitucionalistas de Venustiano
Carranza. Emiliano Zapata se hizo fuerte en Morelos, mientras Villa era derrotado
en el norte. Así el gobierno de Zapata creó comisiones agrarias, estableció la
primera entidad de crédito agrario en México e intentó convertir la industria
del azúcar de Morelos en una cooperativa.
Finalmente, fue asesinado en 1919 en una emboscada en la
Hacienda de Chinameca, después de haber sido invitado a comer por Jesús
Guajardo, un truco, evidentemente como en toda la historia de México, alentado
por el Primer Jefe, Venustiano Carranza.
Para ampliar la información, sugiero la siguiente fuente.
Karina Flores Pliego
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